Celina: “Cuando Miguel y yo nos conocimos yo alquilaba un cuarto dentro de una oficina que compartía con los arquitectos Jeffrey Ramírez y Urbana. Dentro de ese cuartito yo corría un negocio de hacer proyectos culturales. En ese momento era directora de la feria de arte CIRCA y era la editora de la revista Entorno del Colegio de Arquitectos. Miguel trabajaba en la oficina de arquitectura de Jeffrey Ramirez y yo tenía que pasar frente a su escritorio todos los días para llegar a mi espacio. Miguel es arquitecto de formación y fanático del arte contemporáneo y yo estudié arte contemporáneo y soy fanática de la arquitectura. A raíz de esos intereses que tenemos en común Miguel y yo hablábamos un montón. Se fueron complejizando los trabajos y yo necesitaba ayuda con la revista del Colegio. Le pregunté a Miguel por una referencia para un asistente editorial y él se auto-nominó”

Miguel: *Se ríe* “Una de las mejores entrevistas que se han hecho en la historia de las entrevistas. Yo fui y compre ropa y todo!”
Celina: “Miguel pasó por ese proceso de entrevista y lo contraté.”

Miguel: “Fue una experiencia bien loca decirle a mi ex-jefe que me iba a mudar al escritorio de al lado a trabajar con Celina. Él fue súper cool al respecto. Seguíamos almorzando juntos y compartiendo.”

Celina: “Una vez Miguel llegó y empezó a ayudarme con la revista nos empezaron a caer proyectos grandes de los cuales nosotros éramos los directores. Proyectos como Graphopoli y el Simposio de Diseño Tropical.”

Miguel: “Cuando yo llego a la oficina y hasta antes de esos proyectos Celina corría el negocio usando su nombre. Cuando entra Graphopoli yo le dije a Celina que debíamos contemplar hacer una oficina y no sea a través de tu nombre. En ese momento Celina, creía que no era buena idea porque ella ya tenía reconocimiento en ese mundo y tenía miedo a que la gente no supiese de nosotros si le cambiábamos el nombre. Aún así, Celina me dijo: ‘si tu traes un nombre que me guste demasiado lo consideramos.’ Yo me voy por un par de días y cuando regreso le presento el nombre de Muuaaa.”

Celina: “A mi el nombre me encanto inmediatamente. Cambie bien rápido mi postura de estar reacia a cambiar el nombre. Me hizo sentido inmediatamente. Es un sonido que tiene muchas interpretaciones.”

Miguel: “En aquellos momentos había una campaña de Axe promocionando sus desodorantes con nombres de sonido. Me recuerdo de uno que se llamaba ‘Bom Chicka Wah Wah’ y eso a mi me prendió la bombilla. Pensé que el futuro de los brands iban a ser sonidos. Así que la idea de Muuaaa era un sonido primero. Como si fuese un beso.”

Celina: “La otra cosa es que tenía muchos layers. La segunda parte es que el sonido Muuaaa sale de ‘yo’ en francés que es Moi”

Miguel: “Exacto! Todavía mantenía ese sentimiento para Celina que se trataba de ella. Ese segundo significado también creaba un efecto de espejo que se podía tratar de los clientes, nosotros o quien fuese a trabajar con nosotros.”

Celina: *Se rie* “Claro, la forma que el me lo vendió era que se trataba sobre mi.”

Miguel: “La parte más romántica de esto es que Muuaaa es el sonido de un beso tirao. Para ese entonces Celina y yo ya éramos pareja y cuando le propuse el nombre era casi como un regalo, un beso, se trata sobre ti y a la misma vez se trata sobre el futuro.”

Celina: *Se ríe* “Después de todos estos años yo descubro que Muuaaa en realidad empieza con las tres iniciales de Miguel. Miguel es Miguel Miranda Montes y el se encargó de que empezara con sus iniciales.”

Miguel: *Se ríe* “En realidad siempre era todo sobre mi.”

Celina: “Lo que sí siempre nos gustó es que era un nombre memorable! Si nosotros nos íbamos a dedicar a crear marcas pues entonces teníamos que tener un nombre que se mantuviera con los tiempos. Que se proyectara fresh y fuera memorable. Todo lo que nosotros queríamos proyectar a las marcas teníamos que tenerlo en nuestro nombre.

Miguel: “Lo curioso es que luego de 10 años la gente se acuerda del nombre inmediatamente, quizás no sepan escribir las u y las a, que fueron pensadas a propósito para que siguieran un ritmo, pero no importa donde vamos, damos una tarjeta y decimos el nombre de la empresa y las personas se sonríen y quieren saber la historia!”

Celina: “Eso es la definición de un nombre memorable. Un nombre con los que todos pueden identificarse a la vez que un regalo de amor y egotrip.

Ambos: *Ríen a carcajadas.*


Muuaaa is a design and branding studio that specializes in building new brands or rebranding current ones.